Sucede en Almagro, exactamente el 22 de Mayo del año 2021. El día 22 de Mayo del año 2021 pasó algo muy aterrador e interesante para la Argentina. Valentina, es una chica de 19 años que vivía en la calle Almagro. Ella vivía en una casa pequeña. No era mucho de salir en el fin de semana, así que normalmente se iba a dormir temprano.
Un viernes por la noche se fue a dormir cómo todos los días. Se lavó los dientes y se puso el pijama. Más tarde, mientras dormía, aproximadamente a las 2:30 AM, escucho un ruido muy extraño pensando que era el vecino, entonces lo ignoro. Escuchó el ruido de la puerta abriéndose. Por el miedo que tenía, no se fue a fijar y cerró la puerta de su habitación para quedarse tranquila y dormir. Al otro día, la mamá la fue a buscar porque no leía sus mensajes, e intentó abrir la puerta de su casa. Cuándo por fin lo logró, la encontró muerta sobre su cama, con un cuchillo clavado en su panza. Llamó desesperada a la policía y a una ambulancia para que la asistan. Una vez que logró calmarse un poco, pensó en llamar a su amigo detective Joaquín para poder descubrir quién la había asesinado. Inmediatamente fue a la casa para revisar cada detalle de su habitación. El cuerpo estaba boca arriba en la cama, tenía las manos en el cuchillo lleno de sangre en su panza. Sus ojos estaban abiertos y sus pelos alborotados. Debajo de la cama encontró una billetera, en el cuchillo unas huellas y en su cama un pelo marrón.
Al pasar las horas analizando estas pistas, dieron como resultado, que las huellas y el pelo coinciden con su mejor amigo Tomás. Al tener estos datos, fueron a interrogarlo para determinar si fue el culpable o no. Él le indicó que estuvo esa tarde en la casa, por eso aparecieron sus pertenencias, pero sólo quería hablar para recuperar su amistad, por cuestiones que habían sucedido últimamente en su relación. Cuándo le preguntó si sospechaba de alguien que le pudiera hacer daño, dio el nombre de María, la mejor amiga de Valentina. Rápidamente, Joaquín se dirigió al domicilio para sacarse todas sus dudas. Al hablar con ella, le contó que Valentina la había matado sin querer, el perro a Tomás, y que era muy probable que él quisiera vengarse. Había escuchado de qué iba a ir a su casa con un plan armado para hacerla pagar. Ante esta declaración, inmediatamente llamó a la policía para ir a buscarlo y hacerlo pagar por su terrible crimen. Al atraparlo, él gritaba que era inocente y que la amaba. La justicia ordenó ante semejante hecho, una condena de 12 años de cárcel. Al enterarse de su gran logro y ayudar a su amiga a resolverlo, se fue a su casa a descansar de su día tan agitado y de sus sentimientos de tristeza por lo que había sucedido y felicidad por haberlo resuelto.
Belén Alegre y Miranda Herrera Alonso
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