Un 24 de noviembre de 2018 a las 11:00 de la noche asesinaron a un famoso millonario, según la policía el cuerpo había sido encontrado en un bar muy conocido por lo bueno que era lo que servía. Así que mucha gente quedó sorprendida por el caso, incluyendo a Joaquín Torres que fue rápidamente a la ubicación y se encontró con George, otro detective que también le interesó el caso. Entraron a la escena del crimen rápidamente y vieron que todo estaba evacuado, porque el lugar estaba siendo investigado por la policía. De lejos se veía que tenían el cuerpo de la víctima para investigarlo así que esperaron un rato, luego pidieron ver la escena del crimen y el cadáver.
Después de mucha investigación y de ver que el cuerpo no tenía ninguna lastimadura, llegaron a la conclusión de que había sido envenenado. Ahí ya podía ser cualquier persona que estaba en el bar, alrededor del cuerpo había un pelo marrón oscuro y unas huellas no tan comunes. Entrevistaron a varias personas y llegaron a la conclusión de que las personas que estaban en el bar eran más sospechosas. Los dos meseros y el kiosquero que aunque no estaba en el bar era sospechoso. Joaquín investigó y llegó a la conclusión que los meseros no eran los asesinos, mientras George también había llegado a una conclusión, que el kiosquero tampoco podía ser porque todas las preguntas que le hizo las contestó sin problemas y muy convincentemente.
Ellos se habían rendido porque ninguno de los sospechosos era el asesino, pero a los dos se les ocurrió una idea, se dieron cuenta que había una casa cerca del bar que no habían revisado. Rápidamente fueron a revisar a ver si en esa casa se ubicaba el asesino, costó entrar a su casa pero pudieron, investigaron y no encontraron nada, pero se fijaron en una campera en la que había una botella de veneno. Inmediatamente llamaron a la policía. El asesino fue arrestado y tuvo una condena de dos años de prisión.
Bautista Trevisan y Lautaro Leyes
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